- Estudios demuestran que entre los 5 y 6 años el 74% de los niños ya eran lanzadores eficaces. Evolutivamente la precisión al lanzar cambia progresivamente en la infancia, siendo clara la mejora entre el 5º y 7º año.
- Hacia 5 y 6 años encontramos dos modalidades del lanzamiento. Por un lado el sujeto lanza dando un paso adelante con la pierna que corresponde al mismo lado del brazo lanzador (homolateral).Por el otro lado adelante la pierna opuesta al brazo lanzador, contralateral y el lanzamiento va adoptando su estructura madura.
- Pobre control de la cabeza, falta de control visual del lugar hacia donde lanza,posición del cuerpo inadecuada, apoyos inestables,poca rotación de caderas y hombros, ineficaz transferencia del peso de una pierna a otra o poco control con los dedos de la pelota a lanzar.